Me gusta?

Me gusta, no me gusta, me gusta, no me gusta…no, no estamos ante un dilema de amor adolescente deshojando una margarita.

Te has preguntado alguna vez por qué mientras estás frente a la pantalla del ordenador o con el móvil en la mano, visionando fotografías, sólo hay unas pocas que te llaman la atención o simplemente te gustan?

La respuesta está en tu cerebro. A él le gusta el orden y también el desorden “intencionado”, el impacto visual, pero lo que adora de verás son los tonos cálidos, esos colores anaranjados, amarillos o rojizos que nos aporta la luz del crepúsculo si es de una imagen de paisaje de lo que hablamos. Nuestro cerebro, y también porque somos animales, busca la supervivencia. En cierto modo buscamos el confort, el ahorro de energía, el sentirnos lo más cómodos posible. Mientras que los tonos fríos nos aportan cierta desazón e intranquilidad.

De manera más consciente o incosciente nuestra mente es capaz de “leer” múltiples elementos que figuran en una imagen. Es por ello que sabe lo que le gusta y lo que no.

La imagen que os presento es rica en tonos cálidos, pero tambíen presenta toques de frialdad y, es por ello, que a nuestro cerebro le gusta. Ha encontrado su punto de equilibrio.

Además presenta una composición en forma de triángulo equilatero con una base bastante ancha que refuerza esa sensación de estabilidad y que está conformado por las dos rocas verdes y la zona más luminosa de la escena.

David Frutos Egea © 2012 – The Big Yellow EyeDavid Frutos Egea © 2012 – The Big Yellow Eye

Esta entrada fue publicada en Consejos y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *